Pedagogía Waldorf
Basado en una comprensión integral del desarrollo humano, Waldorf ofrece a los niños y niñas de todas las edades la oportunidad de crecer a través de un programa académico estimulante, desafiante e integral.
La comprensión evolutiva de la niñez y la adolescencia, permite llevar a cabo un diseño curricular que potencia el despertar del alumno. Las diferentes etapas del plan de estudios están diseñadas para atender las necesidades cambiantes del alumno a lo largo de su proceso de crecimiento.
Las escuelas Waldorf buscan ofrecer a los alumnos el espacio y experiencias adecuadas dando el tiempo suficiente para permitir el ritmo natural de cada niño.
Waldorf es un movimiento mundial que acaba de cumplir 100 años en 2019. Cuenta con más de dos mil escuelas alrededor del mundo y con reconocimiento de UNESCO.
La educación Waldorf abarca desde preescolar hasta preparatoria y, en cada etapa de desarrollo, aborda la creciente capacidad del estudiante para pensar, sentir y hacer. Este enfoque triple, que a veces se conoce como aprendizaje a través de “cabeza, corazón y manos”, impregna el plan de estudios en una espiral ascendente de aprendizaje.
La pedagogía Waldorf fue creada por el filósofo y pedagogo austriaco Rudolf Steiner en 1919, buscando el desarrollo de cada niño y niña en un ambiente libre y cooperativo, sin exámenes y con un fuerte apoyo en el arte y los trabajos manuales.
El objetivo de esta pedagogía es conducirles hacia un desarrollo equilibrado de su intelecto, su desarrollo afectivo-social y su desarrollo psicomotor. El aprendizaje en el aula es enriquecido artísticamente mediante una metodología integral, fomentando la voluntad sana y activa, de manera que los alumnos y alumnas salen preparados de manera óptima para su vida profesional, buscando despertar en cada individuo, un genuino interés por el aprendizaje. Su pensamiento creativo, orientado a dar soluciones a nuevos problemas, el desarrollo de la responsabilidad personal y su autonomía juegan un papel importante en ello.
